Rueda de prensa en la Casa Blanca. Los periodistas han pillado al presidente a contrapié y la reunión termina súbitamente. En la trastienda, el mandatario exige a su grupo de expertos una respuesta: ¿Cómo afectará la crisis del petróleo al bolsillo de los consumidores?
Termina la ficción: empieza el curso de macroeconomía. En el simulador virtual aparecen ocho escenarios interactivos prácticos que, con la ayuda de expertos economistas (incluido un premio Nobel), facilitarán la tarea del alumno: resolver el problema real, sin asumir riesgos. 'Además, en el proceso de aprendizaje, el estudiante vive diferentes situaciones a las que puede enfrentarse a lo largo de su vida profesional', explica Javier Martínez Aldanondo, de Neostraining, que suministra a las universidades de Columbia y Harvard cursos como el proyecto de macroeconomía, basados en simuladores virtuales.
El Practicum Virtual de los estudios de derecho de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) es otro ejemplo de las posibilidades que ofrece la tecnología para poner en práctica las habilidades de los estudiantes en el ejercicio de su futura profesión.
En grupos de 8 a 10 personas, los alumnos acuden vía Internet al despacho de un abogado en ejercicio. Los casos que resuelven son reales, salvo los datos personales, que se mantienen ocultos por privacidad. 'Se trata de que los alumnos realicen el seguimiento de un procedimiento judicial desde que el cliente presenta la denuncia hasta que se resuelve el caso. Es una pasantía virtual', explica Miquel Peguera, abogado y profesor de derecho mercantil de la UOC.
Campus virtual, Metacampus, tutores en la red, alumno interactivo, teleformación, materiales didácticos multimedia también forman parte del e-learning: un proceso de aprendizaje que emplea las tecnologías de la información.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002