Si el plan general calificaba el suelo de La Punta como de especial protección agrícola, las preguntas que muchos ciudadanos nos hacemos son las siguientes: por qué se ha permitido el deterioro; quién es el responsable por acción u omisión de ese deterioro; quién ha dimitido, o quién ha sido cesado por ello. Por suerte, el deterioro que se ha consentido en La Punta es hasta hoy reversible. Si construyen la ZAL, La Punta será irrecuperable.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002