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El rival de Corretja deja París para ver nacer a su hijo

Su decisión sorprendió al equipo de Corretja y a la organización del torneo. No es normal que un jugador abandone el torneo para asistir al nacimiento de un hijo. Pero Andrei Pavel, de 28 años (28º mundial), lo hizo ayer. Alquiló un coche y viajó a Borgholzhausen (Alemania), a 500 kilómetros de París, porque su mujer le dijo que sentía sus primeras contracciones. Pavel es padre de una niña de tres años, que tuvo problemas al nacer.

El rumano había anunciado que asistiría al parto si no llegaba a la final. Por eso no lo dudó. Le dijo al juez árbitro que se iba y se largó. El juez anunció el aplazamiento hasta hoy de lo que resta de partido. La indignación de Corretja fue notable, ya que la decisión daba tiempo de volver a Pavel. 'Es un cachondeo', explotó su entrenador, Javier Duarte. 'No es serio. Nos vamos a dormir sin saber si Pavel volverá o no'.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002