El Tribunal Supremo ha establecido que es necesario defraudar más de 60.010 euros para cometer fraude en la percepción de prestaciones por desempleo. Por ello, ha absuelto a 17 personas que defraudaron cantidades inferiores.
Esas personas ya fueron condenadas por la Audiencia de Madrid a penas de arresto por falsear sus datos laborales y percibir de forma improcedente el subsidio. La sentencia explica que, entre 1991 y 1994, los acusados, responsables o empleados de diversas empresas, simulaban despidos disciplinarios y conseguían de este modo el reconocimiento y abono de prestaciones de desempleo, a pesar de haberse producido realmente unas situaciones de autodespido o despido voluntario en connivencia con el administrador de la empresa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002