Hasta la bandera estaba la sala en la que presentó este veterano cuarteto alemán su noveno elepé, A night at the opera, homónimo del más famoso tema de los Queen, pero sin mucha relación con el mítico cuarteto. Lo de estos músicos de larga melena es más bien el heavy en su vertiente más clásica y medievalista. Especializados en sus primeros discos en musicar todo tipo de leyendas épicas e historias de terror, la banda ha dado un giro claramente hacia una vertiente bárbara, en el estricto sentido de sus nobles antepasados, en la que las melodías y los coros grandiosos son marca de la casa. Era admirable comprobar cómo la sala registró tamaña asistencia y cómo la mayor parte de los espectadores se sumaban a unos estribillos que más parecían himnos de combate godos que puro material de rock. Tal era el griterío que conseguía superponerse por encima del ruido que hacía la banda, que era sensacional; no obstante, pudo distinguirse algunas de las canciones más conocidas del grupo, como Valhalla y Lord of the rings. El fragor del combate les fue positivo y sus dioses les premiaron con un aplauso generoso.
Blind Guardian
Blind Guardian: Hansi Kürsch (voz), André Olbrich y Marcus Siepen (guitarras) y Thomen Stauch (batería). Sala Macumba. 24 euros. Madrid, martes 4 de junio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002