El ingreso de más países en la UE es 'parte de la solución y no del problema' para afrontar asuntos tan acuciantes y actuales como la inmigración o los vientos de populismo que respira el Viejo Continente. Así lo cree el comisario europeo para la Ampliación, el socialdemócrata alemán Günter Verheugen, optimista ante el cierre para finales de año de las negociaciones que se mantienen con 10 de los 12 aspirantes, pero también preocupado por el impacto que tenga en la recta final el auge de las políticas de los nuevos Gobiernos conservadores en Europa.
'Debemos encontrar una respuesta adecuada al cambio de clima político', dijo ayer al presentar un informe sobre la situación de las negociaciones que la Comisión presentará en la cumbre de Sevilla. 'El mejor mensaje que podemos transmitir a los ciudadanos de la UE es que la integración no está creando problemas como la globalización, la inmigración o la criminalidad transfronteriza, sino que puede contribuir a solucionarlos'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002