El Parlamento de Navarra no se profesionalizará de momento. La comisión que estudia la reforma del Reglamento de la Cámara ha rechazado la propuesta del presidente, el socialista José Luis Castejón, que pretendía un régimen mixto que permitiera a los diputados que lo desearan trabajar en exclusiva en la tarea política. UPN, Batasuna y Batzarre han unido sus votos para frenar la reforma que los socialistas pretendían introducir en un Parlamento que en el último ejercicio aprobó más de 25 leyes.
Castejón defendió que cada diputado pueda dedicarse a la actividad parlamentaria a cambio de un sueldo y su inclusión en la Seguridad Social o seguir compaginándola como ahora con sus tareas privadas, cobrando dietas de asistencia. UPN rechazó la fórmula. No quiere que los parlamentarios puedan profesionalizarse y en el debate en comisión argumentó que ese sueldo se convertiría en una forma de financiación de los partidos. Coincidió en su negativa con Batasuna, que califica el trabajo político como 'servicio público' y no 'profesión'. UPN cuenta con dos parlamentarios liberados, los socialistas con otros dos y los demás grupos con uno cada uno, que cobran 42.700 euros anuales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002