El consejero de Interior, Javier Balza, negó ayer en la comisión correspondiente del Parlamento vasco que la Ertzaintza practique la tortura en sus interrogatorios y aseguró que las denuncias realizadas por los detenidos por su presunta relación con ETA o con la violencia callejera son una 'práctica habitual marcada como consigna para identificara los ertzainas que trabajan en los interrogatorios'.
La comparecencia de ayer estaba motivada por una pregunta del grupo parlamentario heredero de Batasuna en relación con el último informe de la ONU sobre torturas en España, correspondiente a 2000. La parlamentaria independentista Jone Goirizelaia le preguntó a Balza si su departamento había abierto la correspondiente investigación para aclarar lo sucedido en las 14 detenciones practicada por la policía vasca tras las cuales se habían presentado una denuncia por torturas contra la Ertzaintza.
El consejero le contestó que el informe de la ONU en sí tiene un carácter preliminar, ya que es una mera relación de denuncias. Y añadió que de los casos relatados en el informe de 2000, todos menos uno están archivados en los juzgados. El único caso que aún no ha sido sobreseído, según precisó Balza, está pendiente de que el juez de instrucción determine si pasa o no finalmente a ser juzgado.
La parlamentaria abertzale le respondió que, pese a ser verdad que no eran casos contrastados judicialmente, 'las Naciones Unidas no es un organismo que vaya a decir cosas sin rigor y sin ningún tipo de comprobación'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002