La caída en mayo pasado por cuarto mes consecutivo de las ventas de turismos en España ya tiene una respuesta por parte del sector de la automoción, cuya aportación al producto interior bruto español (PIB) es del 10%. La Confederación Española de Automoción, que aglutina a fabricantes y distribuidores, ha elaborado una propuesta para confeccionar un nuevo Plan Prever que se ponga en marcha el 31 de diciembre de 2003, fecha en la que expira el actual.
Actualmente existen dos modalidades de ayuda para la renovación de coches. La primera, de 480 euros, para quienes jubilen un coche que consuma gasolina con plomo y compren otros de gasolina sin plomo; la segunda, de 721 euros, para quienes achatarren un coche de más de diez años y se compren uno nuevo.
Blas Vives, secretario general de Faconauto, señaló ayer que el nuevo plan del sector reclama ampliar esas ayudas hasta los 901 euros, y no sólo será para coches nuevos, sino que se quiere ampliar a los coches de ocasión y motocicletas. 'Una importante novedad es que se pide ayuda para los coches de segunda mano que estén dotados de catalizador y se entregue para la chatarra otro coche que no tenga catalizador. Asimismo, queremos ampliar el programa Prever para las motocicletas que se hallan en una gran crisis', recalcó Vives.
El Plan Prever ha supuesto un impulso importante para mantener las cifras de ventas desde el año 1997 hasta ahora. La media de operaciones que se han acogido al Prever se han situado por encima del 20% a lo largo de la vigencia del plan. A pesar de ello, el 30% del parque de turismos en España (15 millones de turismos) sigue estando por encima de los 10 años de antigüedad, uno de los parques automovilísticos más viejos de la Unión Europea.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de junio de 2002