La Bolsa de Nueva York anunció ayer un paquete de nuevas normas de buen gobierno que deberán cumplir las empresas cotizadas con el objetivo de aumentar la transparencia después de que el caso Enron haya minado la confianza de los inversores. Entre las medidas, destacan el aumentar el papel de los miembros independientes en los consejos de administración y definir de manera más precisa el término "independientes".
Las medidas serán estudiadas por los miembros de la Bolsa de Nueva York y el 1 de agosto se someterán a votación. De aprobarse las nuevas directrices para las 3.000 empresas que negocian en la mayor bolsa del mundo, éstas comenzarían a regir en dos años.
Las recomendaciones incluyen, además, crear en cada consejo comités de auditoría, compensaciones y selección, integrados todos por personas independientes que no hayan tenido vínculos con la empresa en cinco años. También pide crear un instituto para educar a los consejeros independientes en las tareas de control de la gestión de la plana ejecutiva.
Asimismo se desea aumentar el rol de los accionistas en el control de las operaciones de las compañías y someter al voto de las juntas de accionistas cualquier tipo de compensación en forma de acciones u opciones de acciones para los máximos ejecutivos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de junio de 2002