El Tribunal de Apelación turco revocó el jueves pasado la sentencia que condenaba a un hombre a 30 años de cárcel por haber matado a su esposa, al comprobar la extraordinaria destreza con la pistola de su hijo de cuatro años, que le convertía en uno de los principales sospechosos de la muerte. Los jueces vieron una casete de vídeo en el que aparecía el niño cargando la pistola reglamentaria de su padre, que es policía, apuntar y disparar 'con facilidad varias veces contra miembros de su familia', según ha informado la agencia Anatolia. La casete y una serie de testimonios hicieron que el tribunal admitiera la posibilidad de que el niño matara a su madre, que murió cuando estaba sola en la casa con su marido y su hijo, sin otros testigos. En ausencia de pruebas concluyentes el tribunal decidió revocar la sentencia de un tribunal de Ankara y poner en libertad al hombre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de junio de 2002