La preocupación expresada por el arquitecto responsable de la Sagrada Familia, Jordi Bonet i Armengol, sobre el peligro de que la estructura del edificio pueda verse afectada por el túnel de la calle de Mallorca -por el que discurrirán los trenes de cercanías cuando el AVE llegue a Barcelona- es infundada. Así lo manifestaron ayer tanto el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, como el consejero de Obras Públicas, Felip Puig. 'No hemos empezado ni los proyectos', afirmó Álvarez- Cascos, quien señaló que se harán los estudios geológicos y geotécnicos necesarios y que se utilizarán las técnicas constructivas que 'garanticen la seguridad del territorio en superficie y la de los trabajadores de los túneles'.
Por su parte, Puig afirmó que 'la Sagrada Familia no corre peligro' y que el túnel de cercanías hará su recorrido por debajo de la calle de Mallorca y no por debajo del templo. 'A pesar de que todavía no se han ultimado los estudios técnicos, el proyecto ferroviario no supondrá ningún riesgo estructural ni de vibraciones para el monumento de Gaudí', añadió.
Un portavoz de la Sagrada Familia señaló ayer que, de todas formas, se está realizando un estudio técnico para ver cómo afectaría el tunel a la obra de Gaudí, en especial la fachada del Nacimiento.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de junio de 2002