Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fausto Grossi descubre el valor plástico del titanio en 'Interferencias'

El artista expone en Bilbao obras en las que experimenta con la oxidación del metal

El artista italiano Fausto Grossi, afincado en Bilbao, ha reunido en la exposición Interferencias, las obras que han surgido de su experimentación con la oxidación del metal para crear imágenes en su superficie. Grossi ha trabajado sobre planchas de titanio a las que transfiere fotografías o plasma formas con una técnica que mezcla los procesos químicos, físicos y la utilización del fuego. Interferencias permanecerá abierta al público en la galería Windsor Kulturgintza (Juan de Ajuriaguerra, 14) hasta el 15 de julio.

Grossi ha bautizado como anodigrafía el sistema que le permite llevar las imágenes a las planchas de titanio. La utilización de técnicas de serigrafía o la aplicación de un simple soplete están en la raíz del proceso que consigue oxidar el metal y crear un velo en su capa superficial. 'Esta apariencia cromática se produce debido a la diferencia en el ángulo de reflexión de la luz sobre el óxido y sobre el propio titanio, dando una ilusión de color, similar a la del arco iris, que varía sutilmente en función del ángulo de incidencia de la luz', explica el artista.

Grossi hizo una demostración práctica de la aplicación de la técnica en la propia galería ante los asistentes a la inauguración, sobre una serie de cinco paneles ordenados de forma horizontal.

La ilusión óptica que crea la imagen es la primera interferencia a la que Grossi hace referencia en el título. El artista también ha querido jugar con las influencias de las distintas obras reunidas en la galería, ordenadas en series que tratan de condicionar la percepción del resto de los trabajos. A las planchas colgadas en las paredes, entre ellas varios retratos, se suma, en el centro de la sala, un bosque de piezas verticales. 'Aparece de nuevo el concepto de interferencia: la interferencia espacial', señala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de junio de 2002