El riguroso plan de tráfico y de seguridad que encorseta a la ciudad de Sevilla estos días provocó ayer uno de sus primeros incidentes. Pese a la petición de paciencia de las autoridades, los nervios pudieron con una joven que, después de un buen rato tratando de localizar la parada de la línea de autobús 34 en la zona de la Puerta Jerez, se plantó en medio de la calzada frente a uno de los vehículos de esa línea para exigir al conductor que le dejara subir. La ciudadana tuvo que ser retirada de la calle por varios agentes de Policía Local.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de junio de 2002