Luis Checa, el copiloto del avión que se estrelló el 29 de agosto cuando cubría la línea Melilla-Málaga, accidente en el que murieron cuatro personas, declarará como imputado el próximo 25 de junio tras la transcripción de la caja negra de la aeronave, que confirmó el fallo humano.
El titular del Juzgado de Instrucción número cuatro de Málaga ha elaborado el auto, que fue notificado ayer a las partes, después de que Manuel Temboury, abogado de seis de los pasajeros, pidiese la citación del copiloto como imputado al reflejar la caja negra que pudo parar los dos motores del aparato.
Manuel Temboury explicó que, según la transcripción de las grabaciones, Luis Checa se equivocó y paró los dos motores cuando se encendió la luz de emergencia de uno de ellos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de junio de 2002