Me parece correcto que se denuncie la falta o la tardanza de los servicios de emergencia, pero no que se proponga la unión desde los ayuntamientos, pues han de saber que a las personas que trabajamos en las UVI y en ambulancias en general nos someten a la crispación de los ciudadanos que, calentados por sus ayuntamientos, discuten con nosotros acaloradamente.
Yo propongo una solución: que si sabemos que no hay ambulancias suficientes, se pongan también, por parte de esos ayuntamientos enfadados, pequeños servicios municipales, como ya tienen localidades como Pinto, Parla, Valdemoro, Valdemorillo, Torrejón, San Sebastián de los Reyes y otros más con buen resultado de coordinación con el Imsalud.
Todos somos necesarios en una urgencia y todas las administraciones pueden ser complementarias. ¿O es que tienen miedo a intentar solucionar un problema difícil y dar puestos de empleo en sus localidades? Es más fácil enfrentar a los ciudadanos que intentar resolver los problemas de una manera lógica. A ninguno de estos ayuntamientos le ha importado que servicios como la Cruz Roja o Protección Civil hayan quedado dañados por la falta de profesionalización de la que ellos tienen mucha culpa por no dedicar casi ningún dinero, y ahora se lamentan.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de junio de 2002