Llevo unas semanas enganchada a Internet en el trabajo, sobre todo al correo, pues mi familia está en Francia y es muy cómodo.
Hace 10 días, llamé a Telefónica para informarme sobre Internet. Ayer y hoy, Madritel llamó a mi casa informándome de las ventajas del cable comparado con la línea ADSL.
Y digo yo, ¿cómo se ha enterado Madritel de que quiero instalar Internet?
Cuando les pregunté me dijeron que Telefónica les vende su base de datos. Llamé a Telefónica, al 1004, y me contestaron que: 'Por Dios, que no' y luego colgaron ante mis protestas.
¿Qué saben de mí las multinacionales? ¿Lo que como, con quién duermo, lo que pienso? ¿En qué mundo vivimos, donde lo único importante es lo que compras? ¿Será posible otro mundo?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de junio de 2002