La cadena holandesa de televisión NCRV, de orientación cristiana, indemnizará por difamación a la familia de Annemarie K., una joven que aseguró en uno de sus programas haber sido forzada a mantener relaciones sexuales con su padre. Según ella, se quedó embarazada en cinco ocasiones, mató a cuatro de los bebés y vendió el quinto. La familia de la entrevistada, que ha negado siempre el incesto, no consiguió que la emisora diera su versión de los hechos y demandó a sus responsables por difamación.
Emitido en junio de 2000, el programa en cuestión trataba el tema del incesto desde el punto de vista de las víctimas. Rob Kok, portavoz de la madre y hermanos de Annemarie -el padre falleció hace seis años-, ha asegurado que el testimonio de la supuesta violada encaja en los cuadros de recuperación de 'recuerdos ficticios, una modalidad de la psiquiatría que debería ser objeto de escrutinio y crítica'.
Además de la indemnización -'sustancial', aunque el monto concreto no ha trascendido-, la cadena NCRV, que ha declinado hacer comentarios, ha sido condenada por la fiscalía de Amsterdam a pagar las costas del juicio y una multa. Y su guía de programas deberá incluir una rectificación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de junio de 2002