Los vecinos del barrio de Maravillas (Centro) han suspendido la pijamada y la cacerolada que iban a celebrar frente al Ayuntamiento de Madrid, en protesta por las molestias que les causa el botellón, para negociar con los responsables municipales 'medidas concretas' contra los trastornos generados por este fenómeno.
El portavoz de la Asamblea del Dos de Mayo, Carlos Priego, explicó que representantes vecinales y el concejal presidente de la Junta Municipal de Centro, Carlos Martínez, constituyeron el pasado viernes comisiones de trabajo desde las que abordar problemas puntuales como el del consumo de alcohol en la calle. Priego indicó que en las comisiones participan también vecinos de otros barrios de Centro con destacado ocio nocturno, como Justicia y Chueca.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de junio de 2002