Santiago Rodríguez (Arcentales, 1960) es el director de Mendebala, el primer Festival de Música y Culturas del Cantábrico, que se celebrará en la localidad vizcaína de Sopuerta entre los días 5 y 7 de julio. Serán tres jornadas en las que la música, la columna vertebral del festival, la pondrán conjuntos vascos, cántabros, asturianos y gallegos. Pero durante las dos jornadas del fgestival también habrá ferias artesanales y gastronómicas, además de exhibiciones de juegos, danzas y deportes autóctonos.
Pregunta. ¿Con qué intención nace Mendebala?
Respuesta. Queremos cubrir el hueco que existe en nuestra comarca, a nivel cultural, en verano. Y luego, que nuestro municipio sirva de referente intercultural dentro de la cornisa cantábrica.
P. ¿Qué tienen en común la cultura gallega, asturiana, cántabra y vasca, cuando tienen incluso diferentes lenguas vernáculas?
R. Es que no hablamos de culturas en común, queremos que la gente viva en directo la diversidad y la riqueza cultural y musical que hay en esos 800 kilómetros de costa cantábrica. Y, efectivamente, hay unas cuantas lenguas y culturas diferentes, pero la gallega, la asturiana y la cántabra tienen una fuerte raíz común, de influencia bastante celta. Igual que muchas creaciones musicales que se hacen aquí, en el País Vasco.
P. ¿Hacen falta estos festivales? ¿La promoción de esos aspectos no compete a las instituciones?
R. Qué pregunta más complicada... A ver, entendemos que las instituciones tienen que apoyar actividades culturales que reflejan las identidades de las comunidades, de cada pueblo, y hemos recurrido a ellas para que apoyen Mendebala. Pero esto no quiere decir que ésa tenga que ser la vaca de donde salga toda la leche.
P. ¿Los asistentes al festival podrán encontrar algo novedoso?
R. Sí. Estamos descubriendo una Cantabria oculta que no se nos ha dejado ver, no sé por qué razón. Los de aquí vamos a veranear a las playas de Noja y demás, a comprar el chalecito o pasar el verano en un apartamento, pero es increíble, y muy desconocida, la riqueza cultural que tiene Cantabria.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de julio de 2002