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El Vaticano da la razón a Aragón en el litigio por las obras de arte sacro

La Signatura Apostólica desestimó el recurso del Obispado catalán

El pasado 31 de mayo, cuando el contencioso parecía hallarse en la recta final, el obispo de Lleida, Francesc Xavier Ciuraneta, se sacó de la manga un nuevo recurso que obligaba al Vaticano a reanudar el proceso sobre la titularidad de unas obras supuestamente originarias de las parroquias de la Franja de Ponent que en 1995 se segregaron de Lleida y pasaron a depender de Barbastro-Monzón. El citado recurso aportaba documentación nueva, basada en el diario del obispo Josep Messeguer -fundador en 1893 del actual Museo Diocesano-, que demostraba que varias de las piezas reclamadas por la diócesis aragonesa son propiedad de la de Lleida.

El Obispado de Lleida recibió ayer con cierto pesar la comunicación oficial de que su acción jurídica sobre la restitución in integrum no ha prosperado. No obstante, su portavoz, Jaume Montaña, anunció que, de conformidad con lo previsto por la normativa canónica vigente, la curia leridana instará un procedimiento ad casum ante la autoridad eclesiástica correspondiente para garantizar la unidad de las valiosas colecciones de arte sacro que formarán parte del futuro Museo Diocesano y Comarcal de Lleida.

Montaña señaló que el nuevo recurso se presentará tan pronto como llegue la resolución definitiva y se conozca la argumentación jurídica utilizada por la Signatura Apostólica para fallar de nuevo en favor de las pretensiones del clero aragonés. 'No nos damos por vencidos e insistiremos por la vía jurídica para que se tengan en cuenta las razones que nos asisten. Nosotros aducimos que este es un caso especial que debe ser considerado como tal', señaló Montaña.

En el Gobierno de Aragón, en cambio, la alegría era ayer patente. El consejero de Cultura, Javier Callizo, se mostraba encantado porque 'por tercera vez el Vaticano da la razón a Aragón en su recurso por los bienes de la franja'. Callizo, que había sostenido el pasado mes de mayo que el recurso del Obispado de Lleida no tenía ni pies ni cabeza, insistía en razonar: 'Eso fue una maniobra dilatoria. Ya se sabía que la máxima instancia de la Santa Sede había fallado en 1999 a favor de Aragón y que era absurdo plantear nuevas batallas'.

El consejero reconoció que algo sabía del fallo de Roma, pero que hasta ayer no lo había conocido. El titular de Cultura además fue tajante: 'No caben recursos ante la vía civil; la vía natural es esta; está marcada por el Concordato y es ahí donde se dirimen las cosas'. Luego añadió: 'Ahora es tiempo de seguir trabajando y catalogar las piezas para saber de dónde es cada una. Queremos concluir cuanto antes esta tarea'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002