En última instancia y con prisa, Tom Walkinshaw logró salvar a su equipo Arrows. Los bólidos naranja podrán competir en el Gran Premio de Gran Bretaña que hoy se celebrará en el circuito de Silverstone. El patrón de la escudería tuvo que afrontar personalmente, a través de su compañía TWR, el pago de parte de los 4,7 millones de euros (782 millones de pesetas) que adeudaba a la firma Cosworth, que le sirve los motores esta temporada. 'Estamos en negociaciones con nuevos patrocinadores que aportarán el dinero necesario para seguir adelante', insistió Walkinshaw, uno de los históricos de la fórmula 1.
Arrows no pudo participar el viernes pasado en los primeros entrenamientos libres por una orden de un tribunal británico que le impidió competir si no hacía frente a sus deudas. Niki Lauda, patrón de Jaguar y responsable de Ford y, por tanto, también de Cosworth, explicó que Arrows no respetó el último aplazamiento de la deuda y que se había saltado ya tres fechas límite anteriores. Sin embargo, el campeón austriaco recibió algunas críticas, en el sentido de que Arrows ha conseguido mejores resultados que Jaguar, con los mismos motores y sin tener el respaldo de Ford. 'Si para ganar puestos con Jaguar tuviera que apartar a Arrows dejaría inmediatamente las carreras' respondió Lauda. Los Jaguar saldrán hoy desde la última (Pedro Martínez de la Rosa) y penúltima posición. El primer puesto lo ocupará el colombiano Montoya (Williams), que en el último momento superó a los Ferrari de Barrichello y Schumacher.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002