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CAMBIOS EN LAS AYUDAS AL CAMPO

Más control y menos dinero para las grandes explotaciones

La propuesta que ha elaborado la Dirección de Agricultura de la Comisión Europea recoge una amplia serie de medidas a tomar a partir de 2004-2005. Estos son algunos de sus puntos:

Base histórica. Las explotaciones percibirían sus subsidios en base al pago histórico recibido. Más adelante se condicionarían los pagos a criterios medioambientales, de bienestar animal y calidad alimentaria. A cambio, el agricultor elegiría qué productos cultivar y vender, basándose en las reglas de mercado, no en función de las primas comunitarias.

Incorporación progresiva. En una primera etapa quedarían desvinculados de la producción los productos del régimen COP (cereales, aceitunas y legumbres), leguminosas, fécula de patata y ganado vacuno y ovino. Se incorporarían después la práctica mayoría de los cultivos.

Fin a la maraña de primas. Hoy hay hasta treinta primas diferentes. Desaparecerían la mayoría de ellas y se haría un solo pago por explotación.

Auditoría por explotación. A cambio de un pago más automático, las explotaciones tendrán que disponer de auditorías para las cuales Bruselas promete un apoyo suplementario. En principio serían obligatorias sólo en las que perciben más de 5.000 euros anuales en ayudas directas, un tercio del total.

Recorte para las grandes explotaciones. El recorte del 20% de las ayudas directas sólo afectará a las explotaciones que perciban más de 5.000 euros anuales en ayudas directas.

Tope de 300.000 euros por explotación. Por primera vez, la UE establecería un tope de las ayudas a percibir: una explotación no podrá recibir teóricamente más de 300.000 euros cada año, aunque en términos prácticos el sistema de franquicias le permite percibir más. Algunos empresarios podrían caer en la tentación de dividir sus negocios para obtener más ayudas de Bruselas, alegan los sindicatos.

Franquicias. Las explotaciones que tengan contratados más de dos UTA (unidades anuales de trabajo) a tiempo completo obtendrán una franquicia de 5.000 euros (que no sumará a la ayuda total). Por cada UTA adicional se garantizarán otros 3.000 euros. Así, una explotación con 12 trabajadores podría percibir de Bruselas hasta 335.000 euros. Los técnicos de Bruselas consideran que a corto y medio plazo la reforma de Fischler beneficia a España. Dicen que los recortes afectan sólo a las grandes explotaciones. Los sindicatos agrarios opinan lo contrario. Según dicen, los recortes van a afectar a las explotaciones medias, las profesionalizadas que viven sólo de la agricultura. Creen que las grandes se van a librar gracias a las franquicias por mano de obra. Instaurar el pago único por explotación en función de los rendimientos históricos y por hectárea va a perjudicar también a la agricultura hispana, porque sus tierras son menos productivas. 'Es un varapalo al cultivo mediterráneo', concluye Alfonso Vargas, de Asaja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002