Varios miles de viticultores (8.000 según los organizazadores y alrededor de 3.000 según la Policía Municipal) procedentes fundamentalmente de Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y Valencia se manifestaron ayer en Madrid ante el Ministerio de Agricultura convocados por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) en demanda de soluciones para evitar una nueva campaña de crisis en el sector del vino de mesa. Como consecuencia de la caída y estancamiento de los precios hasta 1,80 euros hectogrado (menos de 40 pesetas por litro), muchos viticultores sólo han recibido en sus cooperativas un adelanto de pago por las uvas de la campaña pasada de 0,6 euros por kilo (10 pesetas).
Los manifestantes entregaron un escrito con sus peticiones en la sede del ministerio, donde, por decisión de su titular, Miguel Arias Cañete, no se hallaba ningún alto cargo para recibir sus propuestas.
Los productores de vino ubicados en zonas excedentarias plantean a la Administración, en primer lugar, la necesidad de llevar a cabo unos mayores controles en la producción para eliminar los viñedos ilegales, así como los abusos en el riego para aumentar la producción. En la misma línea, el secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha, Antonio Castellano, reclama que la uva se pague por calidad y no por volumen
Los viticultores reclaman tambien medidas para reducir excedentes, como un mayor destino de vino para mosto (se quiere pasar de dos a cinco millones de hectolitros).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002