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OPINIÓN DEL LECTOR

Farolas fundidas

Es insólito que en los tiempos que corren Madrid tenga un alcalde tan pasota, porque no vamos a echar la culpa a los empleados o concejales, sino a quien ni siquiera los dirige. La capital de España tiene un urbanismo como si estuviera en el siglo XVIII; basta un paseo por los laterales de la autopista al aeropuerto, entre Canillejas y La Alameda de Osuna, o en el lateral derecho desde que se entra de la autopista, viniendo de Madrid hasta Ciudad Pegaso, para darse cuenta de las deficiencias urbanísticas, que son asombrosas e impactantes.

No hay aceras, no hay luz ni alcantarillado; es decir, las calles no están hechas, pero sí se edifica constantemente, sin dar servicios. Últimamente han añadido unas farolas más, pero es asombroso ver que en unos tramos hay luz y en otros no, lo cual perjudica a los conductores que pasan por los mismos, provocando accidentes por falta de visibilidad. ¿Por qué, una vez que ponen algunas farolas más, no lo hacen para toda la calle, quedando así toda la calle iluminada y no como está ahora, parcheada?

Además, hay que resaltar la cantidad de farolas que están fundidas. Hay que hacer notar en el puente de Canillejas, por la vía de servicio, viniendo de Madrid, que hay una curva (para entrar en el puente) que está a oscuras y es muy peligrosa. La ineficacia del alcalde es tan evidente que es una pena que Madrid esté así; no olvidemos la suciedad que se acumula a las orillas de estas calles laterales a la autopista. Mucha máquina moderna, mucho empleado con uniforme y ninguna limpieza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002