El intercambio de bienes entre los principales socios de Mercosur, Argentina y Brasil, se ha derrumbado a niveles insólitos por el 'efecto tango'. Las exportaciones brasileñas a Argentina cayeron en el primer semestre del año hasta los 970 millones de dólares, un tercio de las registradas en el mismo periodo de 2001. Brasil, en plena incertidumbre financiera por las próximas elecciones presidenciales de octubre, también entró en recesión y compró un 22,6% menos al mundo y un 27,7% menos a Argentina (2.449 millones de dólares). La suma exportada a Brasil el pasado mes, 351 millones de dólares, constituye la más baja de los últimos siete años, desde septiembre de 1994, cuando Mercosur apenas contaba con tres años de vida y aún no se había instaurado la unión aduanera. Ni la devaluación de Argentina del 72% desde hace seis meses ha evitado la caída de las ventas de ese país a su principal socio. 'Este semestre ha confirmado la idea de que la relación comercial está más vinculada a los acuerdos comerciales y al nivel de actividad de los países socios que al tipo de cambio', opinó el presidente del Centro de Estudios Bonaerense (CEB), Dante Sica.
El intercambio entre la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que se afianzó con la creación de Mercosur, comenzó a declinar por las crisis de los países miembros. En 1999, la crisis brasileña, acompañada por la devaluación del real, hirió a Argentina, cuya moneda permanecía atada al dólar, y amenazó con una guerra comercial entre los dos países. Al año siguiente, el gigante suramericano se recuperó, aumentó el 16,2% sus exportaciones a Argentina y el 17,7% sus compras desde ese país.
Tipo de cambio
Los datos ya demostraban que la situación de las economías de ambos socios pesaban más en la balanza comercial que la disparidad del tipo de cambio, aunque entre los envíos argentinos crecían los de petróleo y cereales, en detrimento de las manufacturas. Decenas de fábricas cerraban en la tercera economía latinoamericana y algunas, como productores de componentes de coches y de alimentos, emigraban hacia el socio mayor de Mercosur.
En 2001, el tercer año de recesión de Argentina contrajo el 19,8% las exportaciones brasileñas a ese país. Las ventas argentinas a Brasil, cuya economía comenzó a enfriarse en la segunda mitad de 2001, se deterioraron el año pasado el 9,7%. Podía ser peor y lo fue. Argentina suspendió pagos en diciembre y devaluó en enero. Resultado: los importadores de este país le deben 500 millones de dólares a exportadores brasileños por operaciones concertadas antes de la depreciación del peso.
En la reciente cumbre de Mercosur, los dos principales socios, cuyas coyunturas perjudican directamente a los pequeños Paraguay y Uruguay, firmaron una carta de intención para resolver sus conflictos comerciales pendientes en un mes. Buenos Aires consiguió ampliar el cupo de intercambio de vehículos, lo que le permitirá compensar sus magras ventas internas con mayores exportaciones a su principal socio en el corto plazo. Brasilia logró que Argentina avale mediante un banco estatal el pago de las deudas comerciales y elimine los procesos de antidumping contra las carnes porcinas y avícolas y los productos textiles del gigante suramericano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002