Todo es perfecto en la biografía de Gabriele Galateri de Genola, nuevo consejero delegado del primer grupo industrial italiano, Fiat Spa, desde el 27 de junio. Un pasado de responsable financiero en la Banca de Roma y en la Saint Gobain, dominio absoluto del francés y el inglés, casado con una turinesa famosa, Evellina Christillin, padre de una hija, Virginia, que estudia en España, amante del esquí, el tenis y la natación, y con excelente olfato para las amistades. Un tipo discreto que ha pasado 25 de sus 55 años de vida a la sombra de los Agnelli, ocupando diversos cargos de responsabilidad tanto en Fiat, como en las llamadas 'cajafuertes' de la familia, las financieras Ifil e Ifi, de las que fue consejero delegado.
Su regreso al Lingotto (sede de la Fiat) para ocupar el cargo ejecutivo más importante del grupo, representa en cierta medida la revancha de Umberto Agnelli, el hermano menor del patriarca Gianni Agnelli, que rozó con los dedos la posibilidad de ponerse al timón de Fiat, pero fue despojado en 1993 de la corona de sucesor del Avvocato, dicen que por el veto expreso de Enrico Cuccia, patrón de Mediobanca, el poderoso instituto milanés que participó en el aumento de capital necesario para salvar al grupo, en aquellas fechas. Cuccia terminaría imponiendo al frente de Fiat a uno de sus hombres, Cesare Romiti.
Galateri, nacido en Roma pero formado en Piamonte, hijo de un general del Ejército italiano que concluyó su carrera del lado aliado, recibió una educación a medida de las expectativas familiares. Licenciatura en Derecho, en Roma, y un Master en Business Administration en la Columbia University, que le darían un conocimiento preciso del derecho y las finanzas, de extraordinaria utilidad para su futuro. En 1977 inicia en la sede del grupo en Turín una carrera meteórica que le lleva a ocupar la dirección financiera entre 1983 y 1986, cuando Umberto Agnelli le propone incorporarse al Ifil como consejero delegado. En 1993 suma a este cargo el de consejero delegado de Ifi. Los éxitos de Galateri al frente de las dos financieras han sido ampliamente celebrados por la prensa italiana con ocasión de su ascenso en el grupo Fiat. Se ha hablado de su talento para diversificar las inversiones de la familia y su capacidad de crear valor añadido para los accionistas. Su misión en Fiat, que atraviesa una de sus peores crisis, no será sencilla, pero estará respaldado por el nuevo hombre fuerte del grupo, Umberto Agnelli, al que ahora, los especialistas económicos, señalan como el 'nuevo soberano'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002