Trasmediterránea se ha convertido en otra privatización polémica por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Las acusaciones de parcialidad a favor de la oferta de Acciona, en la que participa el ex ministro Abel Matutes, y la pretensión del Grupo Boluda, el otro candidato a la compra, de que se admita un precio ofertado fuera de plazo han enrarecido la venta. Tanto, que el PSOE ha pedido en el Congreso su paralización, lo que ha sido denegado.
La SEPI espera aprobar la adjudicación antes del próxio 30 de septiembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002