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Reportaje:GESTIÓN Y FORMACIÓN

Recursos humanos en tiempos de crisis

La mayoría de los departamentos de personal cuenta este año con un presupuesto igual o inferior al de 2001

A principios de este año, Enrique de Mulder, presidente de Hay Group en España, comunicó a sus empleados que este año no habría aumento de sueldo. Ni siquiera el manido IPC, salvo para aquellos empleados que lo tenían salvado en su contrato. A cambio, el responsable de esta consultora especializada en recursos humanos se comprometía a no despedir a ninguno de los 170 trabajadores en plantilla, acostumbrados en años anteriores a recibir incrementos salariales de entre el 15% y el 20%. Como incentivo, el bono anual se mantendría si la empresa lograba los objetivos marcados.

Como Hay Group, que tiene congeladas las nuevas contrataciones, este año los departamentos de recursos humanos cuyas empresas han descartado realizar despidos se ven obligados a poner en marcha medidas extraordinarias para capear el temporal. Según un reciente estudio de la consultora William M. Mercer, el 69,72% de las compañías europeas decidió a finales del año pasado congelar esta partida (36,5%) o simplemente reducirla (32,7%).

En Hay Group han decidido congelar las contrataciones y los sueldos a cambio de no despedir a ninguno de los 170 empleados

Entre la batería de medidas que tienen a su disposición, sólo el 2% de las compañías europeas apostaron por reducir los salarios

Ambas decisiones tienen un impacto directo en cuestiones tan sensibles para los trabajadores como los sueldos o los programas de formación. Y en los resultados de las empresas, ya que la partida destinada a personal varía entre el 30% de las empresas del sector industrial hasta el 50% de las compañías de servicios, calcula Julio Moreno, director de Hay Group España.

Las grandes compañías españolas no son una excepción. Un experto calcula que la proporción de empresas que no han mejorado este año sus partidas ronda el 80%, si bien la gran mayoría (60% del total) ha optado por dejar las cosas como estaban. A principios del año pasado, el 40% de las compañías estaba en el bando de los optimistas.

Las menos han optado por la vía drástica: adelgazar las plantillas. Es el caso de muchas empresas de los sectores más afectados por la crisis, como pueden ser telecomunicaciones (Xfera, Ericsson), informática (Lucent) o consultoría (PwC Consulting), pero también de la industria, que han decidido despedir a parte de la plantilla para ajustarse a las circunstancias del mercado o como resultado de una reorganización del negocio.

Los despidos colectivos pueden acabar con las políticas de retención que las empresas más modernas se han esforzado en aplicar en los últimos años, explica Hermógenes del Real, del área de Human Capital de Deloitte & Touche. Y, sobre todo, pueden dejar a la compañía exhausta y sin capacidad de reacción cuando llegue la recuperación, coinciden otros consultados.

Además, 'las empresas españolas tienen hoy poca capacidad de despido porque están al límite de su capacidad productiva', asegura Julio Moreno. Lo que sí tienen es margen para deshacerse de trabajadores más expertos, y por lo tanto con mayores salarios, y sustituirlos por jóvenes con contratos más baratos; de ahí que algunas compañías con planes de prejubilación hayan decidido acelerarlos este año. Este movimiento permite abaratar la masa salarial.

Otras medidas relacionadas con el área de recursos humanos y que recoge el estudio de William M. Mercer fueron: la congelación de la contratación, los incrementos salariales selectivos y basados en la evolución o la reducción de gastos, entre otras. La moda este año es la evaluación de las competencias de todos los empleados para recolocarles en el área de la empresa donde puedan funcionar mejor, primando casi siempre los perfiles comerciales.

De la congelación al recorte

El ejemplo de Hay Group es válido para hacerse una idea de lo que han debido plantearse muchas empresas. La congelación salarial, que han emprendido el 24,5% de las compañías europeas, era sólo el primer paso de un plan que preveía como segunda fase la disminución en un 20% de la retribución de los socios; en tercer lugar, idéntica medida para los directores; luego, un 10% de rebaja para los consultores y, al final, un recorte del 5% para el personal de soporte (administración, sistemas, etcétera).

Estas bajadas no se han puesto en marcha porque no ha hecho falta, explica su director. Los ajustes salariales son la excepción en España, más allá de las pagas ligadas a los resultados. De hecho, algunas compañías han preferido despedir a parte de su plantilla y mantener los incrementos salariales de los que se quedan, dice un consultor.

'No he visto muchas bajadas de salarios, pero sí una revisión de las actividades para establecer las prioridades', asegura Manuel González, de William M. Mercer. El estudio de esta consultora constata que sólo el 2% de las compañías europeas apostaron por bajadas de sueldo. Los resultados de estas políticas se empiezan a ver ahora. Hay Group está cumpliendo sus objetivos, por lo que es probable que en enero los empleados reciban su bono. Y sin haber pasado por el trauma de los despidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002