Las desigualdades sociales en la salud, propiciadas por las diferentes condiciones de vida y trabajo o por un acceso inadecuado a los servicios de salud, son uno de los retos a los que se enfrenta cualquier política de salud. En los últimos años, el desarrollo de los sistemas de información ha permitido mejorar el nivel de conocimiento sobre el grado de equidad del sistema sanitario de la comunidad autónoma. Una de las conclusiones es que los vascos tienen un nivel de salud diferente según sus condiciones sociales. El Plan de Salud 2002-2010 pretende ir reduciendo la percepción negativa que tienen los ciudadanos sobre esas desigualdades.
La autovaloración de la salud es el indicador que refleja la apreciación que el individuo realiza de su propia salud y es reconocido por los expertos como un buen instrumento para predecir la mortalidad de la población. Así, la Encuesta de Salud realizada por el departamento evidencia que las personas de la clase social más baja tienen una probabilidad tres veces mayor de tener mala salud que los de la clase más alta. Al menos eso es lo que los encuestados perciben.
A pesar de que es notable la mejoría experimentada en el estado de salud de las diferentes clases sociales, las desigualdades percibidas por los ciudadanos no han disminuido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002