El fotógrafo Chema Madoz (Madrid, 1959) está adentrándose en terrenos hasta ahora no explorados por sus cámaras. Premio nacional de fotografía del año 2000 y uno de los fotógrafos españoles de mayor proyección internacional, ha presentado en el Museo de Navarra una exposición confeccionada expresamente para la pinacoteca pamplonesa con 37 de sus trabajos más actuales, efectuados entre los años 2000 y 2002.
Imperceptiblemente, según Madoz, y sin romper el hilo conductor que ha regido su creación artística, la fotografía del madrileño está tomando nuevos derroteros. Aunque la selección exhibida en Pamplona incorpora una nutrida representación de sus 'objetos paradójicos', en palabras del comisario de la muestra, José Luis Portilla, verdaderos bodegones en los que utensilios de uso cotidiano se transforman en representaciones de fuerte carácter surreal, hay en la artesana confección de las imágenes nuevos elementos que hacen oscilar la línea argumental.
'Yo no he dado nunca saltos bruscos. Mi trabajo deriva paulatinamente hacia otros terrenos, y lo hace espontáneamente, por sí solo, no intencionadamente', señala Chema Madoz, el primer fotógrafo español del que se ha ofrecido una retrospectiva en vida en un museo nacional (en 1999, en el Museo Nacional Reina Sofía).
En blanco y negro, con tamaños diversos y siempre sobre papel baritado y virado al sulfuro, las imágenes de estudio de Madoz siguen pegadas al ámbito poético, formando escenarios insólitos vinculados a la pintura de Dalí o Magritte o las imágenes de Man Ray. 'Un simple guiño nos hace constatar que la realidad no es uniforme. Cada vez que miro mis fotografías descubro un espíritu distinto en esos objetos creados', explica.
El creador español, cuya obra está presente en destacados museos norteamericanos, europeos y asiáticos, subraya que con el paso del tiempo la técnica fotográfica 'ha ganado en recursos en cuanto a la forma de acceder al objeto' para recrearlo. 'Las fotografías de Madoz', explica José Luis Portilla, 'suponen un espíritu afín al de los primeros pioneros del campo, como Alfred Stieglitz (1864-1946), cuya definición de la fotografía (proceso monocromático, sutil gradación de tonalidades) definen perfectamente las fotos de Chema'.
La exposición permanecerá abierta en el Museo de Navarra durante el verano. La pinacoteca ha organizado en ese periodo dos seminarios y un curso-taller.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de julio de 2002