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OPINIÓN DEL LECTOR

Carrera popular

Quiero mostrar mi asombro y disgusto por lo que sucedió en la carrera popular de Triana, donde mi hijo participó junto a centenares de chavales que tuvieron que ver casi asustados, y nosotros los padres abochornados, cómo unas decenas de hombres maduritos cortaban y boicoteaban el inicio de la carrera de los adultos.

Como el tema me sorprendió les pregunté los motivos y me dijeron que el Ayuntamiento les quería cobrar tres euros por carrera y que aquello era una injusticia. Acto seguido busqué el folleto de la inscripción de mi hijo y comprobé que era cierto, pero que había numerosas bonificaciones: los menores de 18 años, el verdadero deporte base, no pagaban; los disminuidos y los desempleados tampoco y, lo más sangrante, los miembros del Club de Corredores, los instigadores de la protesta, sólo pagaban las 10 primeras inscripciones saliéndoles gratis el resto de los corredores.

Este asunto lo comenté con numerosos padres que se encontraban igual de estupefactos que un servidor, y llegamos a una cuestión clara: ¿por qué estos señores pueden correr gratis, después del gasto que originan? Hay que señalar que la organización fue perfecta, digna de cualquier capital europea. Incluso, y poniéndonos en el lugar de otros vecinos, con las molestias que se producen a automovilistas y transporte público, ¿por qué nuestros hijos o yo mismo tenemos que pagar por usar una instalación deportiva municipal donde no se molesta a nadie ni hay que cortar calles durante tres horas?

En fin, como pasa mucho en esta tierra, no se puede acostumbrar a la gente al gratis total, ya que, aunque los planteamientos sean lógicos, siempre habrá alguien que use la demagogia e intente sacar provecho de otro tipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002