María Dolores M. V., la mujer de 72 años herida de bala hace un mes por disparo de un policía local de Granada durante el desalojo de la chabola en que vivía, falleció el martes en el hospital donde fue ingresada en estado muy grave. La causa de la muerte fue un fallo multiorgánico consecuente con la situación de coma en que se hallaba. El agente, según, la versión oficial, disparó contra uno de los perros de la familia. El proyectil, tras atravesar el cuerpo del animal que se había abalanzado sobre el policía, rebotó sobre alguna superficie dura y hirió a Dolores en una de sus piernas.
La gran pérdida de sangre condujo a la mujer a un estado crítico del que no se ha recuperado. María Dolores, que había emprendido un larguísimo pleito sobre la propiedad del solar en donde vivía con dos hijos, situado en la céntrica plaza de Albert Einsten, fue denunciada por varios vecinos a causa del hedor y los ladridos que provenían de la chabola. La Policía Local acordó el pasado mes de junio el desalojo de la mujer y a sus hijos.
Los agentes, junto con los laceros municipales, procedieron a retirar los animales que convivían con la familia. El último fue azuzado por un hijo de Dolores que tiene las facultades psíquicas disminuidas lo que indujo al policía a disparar contra el animal.
La versión oficial apunta a que fueron tres los disparos. El primero hirió al perro y a su dueña; el segundo fue hecho al parecer al aire, ya que el casquillo estaba intacto y, el tercero, sirvió para rematar al animal. El primer y el tercer proyectil no fueron encontrados por la policía durante la inspección realizada a continuación. Los responsables policiales no adoptaron ninguna medida contra el agente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002