Las organizaciones agrarias valencianas argumentaron ayer su rechazo a la propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC) presentada ayer en Bruselas. La Unió de Llauradors, en concreto, resumió que esta reforma 'deja de lado' e incluso 'hunde' a los agricultores y ganaderos valencianos. Las principales críticas tanto de la Unió como de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) se centraron en la ayuda de 100 euros por hectárea para los frutos secos, que supone un recorte del 80% sobre lo que se aportaba hasta el momento y que las dos organizaciones agrarias calificaron de 'insuficiente' e 'irrisorio'. También en la reforma del mercado del arroz que, aseguraron, perjudicará gravemente a este sector valenciano. Las organizaciones mostraron su malestar porque la reforma 'ignora' los sectores de frutas y horalizas, vino y aceite.
Por otro lado, el Comité de Gestión de Cítricos reeligió ayer a Octavio Ramón como presidente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002