El verano no está siendo este año muy propicio para dar rienda suelta al pincel en plena calle. Así que a la menor ocasión en que el cielo promete despejarse y se asoma el sol con timidez, los aficionados a la pintura despliegan su arte en los lienzos. El paseo de Sagüés, junto a la playa de La Zurriola, es uno de los puntos más cotizados de San Sebastián por la perspectiva y la panorámica que ofrece este costado marítimo donostiarra: el monte Urgull al fondo, la desembocadura del Urumea y los cubos del Kursaal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002