Cualquier momento es bueno para aprender bailes de salón, pero aún más este verano en Euskadi. Ahora que el mal tiempo se ha confabulado contra surfistas, nadadores o aprendices de vela, siempre queda la opción de bailar salsa o un tango, a cobijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002