El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha condenado a una empresa de la localidad de Guardamar del Segura (La Vega Baja) a pagar una sanción de 6.000 euros por impedir la entrada a los inspectores de Trabajo que acudieron a la firma. El tribunal considera probado que los controladores laborales se personaron en la empresa y tras llamar insistentemente se asomó una persona que se escondió dos veces.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de julio de 2002