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Fotonoticia:

UNA GRADA DESIERTA.

Las enormes grúas han sustituido las emociones que antaño se vivieron en el Palacio de Deportes de la Comunidad, devastado por un incendio en junio de 2001. Estas enormes máquinas horadan el solar para construir un aparcamiento subterráneo. Mientras, las gradas se han convertido en testigos mudos de la reconstrucción, que concluirá en septiembre del año próximo y que costará 74,5 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de julio de 2002