El ministro del Interior, Ángel Acebes, aludió ayer a la "brutalidad" del atentado terrorista y aseguró que la banda ETA perseguía un "terrible asesinato múltiple". Acebes acudió anoche al lugar del atentado junto al ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana; el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Francisco Camps; el presidente de la Diputación Provincial de Alicante, Julio de España, y el alcalde de Santa Pola, Francisco Conejero.
En declaraciones a los periodistas, el ministro del Interior destacó la "brutalidad" de la detonación, ya que el coche bomba había sido estacionado "precisamente junto a los domicilios" del cuartel "momentos antes de la explosión".
Acebes destacó que "ETA hace sólo lo que sabe hacer: asesinar y matar", transmitió a las familias de los afectados su "solidaridad y cercanía, en ese dolor terrible sin consuelo" y solicitó el apoyo de toda la sociedad a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. El ministro recordó que se han vivido "durante estos meses muchos éxitos a la hora de detener y desarticular comandos etarras", por lo que pidió también "confianza en estos momentos".
En relación a la posibilidad de que exista un comando estable de ETA en la zona, Acebes recordó que recientemente ha sido desarticulado uno, aunque ofreció más datos. El ministro añadió que la detonación del coche bomba fue "brutal" ya que el material empleado era "muy potente". Según Acebes, el coche bomba había sido colocado momentos antes de que se produjera la detonación junto a la pared de las viviendas del cuartel de la Guardia Civil y provocó el derrumbe de parte de la casa cuartel.
Acebes aseguró que en esta ocasión no hubo una llamada previa de aviso por parte de los terroristas, como solía suceder en estos casos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de agosto de 2002