La autopsia practicada al cadáver del sin techo hallado anteayer en San Sebastián con heridas de navaja en las muñecas y el cuello descartó ayer 'la posibilidad de que otra persona interviniera en su muerte', según informaron fuentes del Departamento de Interior. La Ertzaintza da el caso por cerrado.
El indigente, un donostiarra de 31 años cuya identidad no fue falicitada, fue encontrado desangrado en su saco de dormir en una plaza de calle Catalina de Erauso, una zona por donde merodeaba en los últimos meses.
El juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de los juzgados de Atotxa, donde los forenses examinaron el cuerpo. Tras el análisis descartaron que hubiera sido asesinado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de agosto de 2002