El Banco de España y los sindicatos AIECA, ASEBE y SATBE firmaron ayer el acuerdo de reestructuración de su red, que prevé el traslado del personal afectado por el cierre de 30 sucursales a las 22 que permanecerán abiertas o, en segunda instancia, ofrece la posibilidad de prejubilarse a los empleados afectados con 50 o más años.
El convenio, del que se han desmarcado los cuatro delegados de UGT y CC OO, prevé también la posibilidad de acogerse a una excedencia voluntaria especial o pedir la extinción del contrato. El plan de prejubilaciones tiene dos niveles. En una primera instancia se dirige a aquellos trabajadores que el 31 de diciembre de 2002 tengan cumplidos los 55 años, siempre que el porcentaje de adscripción voluntario alcance el 95%.
En el caso de que el porcentaje de adscripción llegue al 80%, la oferta se amplía a los que a finales de 2002 tengan entre 50 y 54 años y, de manera excepcional, a aquellos que alcancen los 50 años a finales de marzo de 2003. Para facilitar la recolocación de los afectados, el banco emisor y la mayoría del Comité Nacional de Empresa han previsto, además, un plan de prejubilación voluntaria para los trabajadores en la central de Madrid y en aquellas otras sucursales a las que no les afectan los cierres y que cumplan los 55 años entre diciembre de 2002 y finales de 2004.
El banco compensará a estos últimos empleados con una cantidad bruta equivalente al 80% del salario bruto, con una revalorización anual del 2%. En las prejubilaciones por cierre, los afectados que hayan cumplido los 55 años percibirán el 87% del 'salario computable', mientras que aquellos que tengan entre 50 y 54 años recibirán una compensación de entre el 80% y el 84%, con revalorizaciones anuales del 2%.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 2002