El saldo exterior de la economía española fue negativo en los cinco primeros meses del año en 5.860 millones de euros, un 42% más que en el mismo periodo del año anterior. La crisis del turismo, con una caída de los ingresos del 7,4% entre enero y mayo de este año, explica la mayor parte de este deterioro. En el mes de mayo se ha producido una mejora en el déficit exterior (de 671,7 millones de euros a 544,4 millones), aunque los ingresos por turismo han bajado un 5% respecto del mismo mes de 2001.
Los datos, publicados ayer por el Banco de España, presentan un empeoramiento generalizado en las partidas que forman la balanza por cuenta corriente. El saldo comercial sigue siendo deficitario y ha empeorado un 6,8% respecto del año anterior. Las exportaciones han caído un 2,7% y las importaciones, un 3,3%. La crisis internacional y la ralentización en España explican esta evolución.
La cuenta de capital, que recoge las transferencias de fondos europeos para inversiones, redujo el saldo positivo. Alcanzó 3.365,4 millones de euros, frente a 3.584 millones del mismo periodo de 2001. El resultado de la cuenta corriente y de capital sitúa la necesidad de financiación de la economía española en 2.494,6 millones de euros, cuatro veces más que el año anterior, lo que significa una mayor dependencia del exterior.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 2002