El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró que se pondrá 'furioso' si los jugadores de las Grandes Ligas de Béisbol llevan a cabo su amenaza de ir a la huelga. La Asociación de Jugadores anunció que daba de plazo a los dueños de los equipos hasta el día 30 para llegar a un nuevo acuerdo laboral.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de agosto de 2002