La siniestralidad en las carreteras catalanas se ha disparado este mes de agosto. Hasta el día 19, y en comparación con las mismas fechas del año pasado, los accidentes de tráfico con víctimas han aumentado este mes el 26,9%, la cifra de muertos el 15,6% y la de heridos graves se ha duplicado. Los datos del Servicio Catalán de Tráfico indican que el incremento de la siniestralidad se produce en Girona, Lleida y Tarragona, mientras que baja en Barcelona.
En agosto se han producido 33 accidentes mortales en Cataluña, en los que 37 personas han fallecido y 36 han resultado heridas de gravedad. El año pasado, los accidentes fueron 26, con 32 muertos y 15 heridos graves. Aun así, el balance del mes de julio en comparación con el del año anterior fue mucho más esperanzador, con reducciones tanto en el número de accidentes (-10,8%) como en el de víctimas mortales (-12,7%) y heridos graves (-38%).
El director del Servicio Catalán del Tráfico (STC), Joan Delort, recomendó ayer mirar los datos de agosto 'con frialdad', porque 'la siniestralidad en muestras pequeñas no es relevante y se debe a factores inexplicables'. Sin embargo, Delort apuntó que una de las razones que pueden explicar la subida de accidentes en agosto es el aumento de vehículos que transitan por la red viaria, circunstancia que se corresponde con el incremento de accidentes en las zonas más turísticas, como el litoral de Tarragona y Girona o las vías que atraviesan Lleida.
Delort considera que 'el dato más importante es la cifra de siniestralidad acumulada durante el año'. En lo que va de 2002, en comparación con el mismo periodo de 2001, el número de accidentes ha bajado el 2%, aunque las víctimas mortales han aumentado el 2% y los heridos graves el 5,9%. En opinión de Delort, el indicador realmente 'preocupante' es que, pese a la tendencia a que se reduzca el número de accidentes, el de víctimas sigue aumentando, lo cual significa que los siniestros son más graves. El responsable de tráfico lo atribuye al aumento de la velocidad, la disminución del uso del cinturón de seguridad y al consumo de alcohol.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de agosto de 2002