La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 17 años de cárcel impuesta por la Audiencia de Sevilla a un matrimonio por los abusos sexuales cometidos sobre sus hijas menores de edad entre 1996 y 1997. El Supremo desestima los recursos de los padres, quienes sostenían que hubo un error en la apreciación de las pruebas que sirvieron para condenarles y que se vulneró su derecho a la presunción de inocencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de agosto de 2002