Llega al pelotón de cabeza de los simuladores de ciclismo la segunda entrega de Cycling manager. El relevo a la primera edición realiza un oportuno ataque aprovechando que el título nacional creado por Dinamic, Eurotour cycling, ya no se edita por la desaparición de la compañía.
Cycling manager 2 es un juego en el que hay que actuar como director de un equipo de ciclismo y llevarlo hasta la gloria. Para ello se deben gestionar todos los criterios que influyen directa o indirectamente en la consecución de la victoria en cada etapa. La elección del patrocinador, el reclutamiento de los ciclistas, la contratación del equipo técnico y médico, la preparación de las tácticas de equipo o la simple elección del casco para la carrera, todo debe pasar por las manos del jugador. Si se gestiona bien, el equipo ganará carreras, entre las que se encuentra la Vuelta a España, y se proclamará también vencedor en la clasificación mundial.
Cycling Manager 2
Género: Deportivo Desarrolla: Cyanide Studios Distribuye: Friendware Plataforma: PC Recomendado: Para todos los públicos Precio: 29,95 euros Internet: www.cycling-manager.com
A diferencia de la mayoría de videojuegos, donde los efectos gráficos y sonoros son la parte más importante, en Cycling manager el manejo de largas listas con nombres y estadísticas componen el grueso de la acción. Esto indica que se debe ser un apasionado del ciclismo para encontrar aliciente en gestionar la ingente cantidad de información de cada corredor. La parte más vistosa son las carreras, en las que una representación tridimensional de los ciclistas y el entorno permite observar su desarrollo en tiempo real.
Los gráficos son de una calidad muy básica para los tiempos que corren, pero en parte es porque, como se ha dicho, la diversión en este tipo de juegos hay que buscarla en todo lo que sucede antes de la carrera y no en la prueba en sí. Tanto es así que se pueden disputar éstas sin tener que verlas para seguir con la gestión.
El juego se desarrolla por turnos que representan días transcurridos. En los días del año en que no hay carreras que disputar, el participante debe invertir su tiempo comprando y vendiendo jugadores, contratando masajistas, despidiendo ejecutivos ineptos, asignando las primas por carrera, siempre con el ojo puesto en el presupuesto que el patrocinador ha puesto a su disposición.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002