Las cajas valencianas Bancaixa y CAM ratifican hoy en su respectivos órganos de gobierno el nombramiento del consejo de administración de su corporación financiera, que concentrará las participaciones que ambas cajas tienen en sociedades y proyectos promovidos por la Generalitat. Este consejo lo compondrán doce miembros: los vicepresidentes de la CAM y Bancaixa, Antonio Gil Terrón y Arturo Virosque, respectivamente, los directores generales de las dos entidades, y otros dos consejeros de las cajas. Del resto, cuatro los nombraría el PP -ayer se barajaban, entre otros, los nombres de Diego Such (ex consejero del PP), Salvador Miró (presidente de la patronal juguetera), y Rafael Montero (secretario de la patronal Cierval)- y dos miembros deberían ser consensuados por el PP y el PSPV. El Consell puso anoche sobre la mesa los nombres de los ex ministros socialistas Antoni Asunción y Vicente Albero.
La dirección socialista responderá hoy a la propuesta del PP, pero fuentes del partido consideran poco probable que se acepte y reclaman su derecho a proponer sus propios candidatos. Fuentes conocedoras de las negociaciones aseguraban ayer que los consejeros cobrarán unos 3.000 euros por sesión.
Además de la composición del consejo, las cajas ratificarán también la lista de participaciones que se vincularán a la corporación, entre ellas las de Terra Mítica o el Hospital de La Ribera. También se espera la participación de Áurea y Enagás. Este proyecto, anunciado a finales del año pasado, se ha retrasado cerca de nueve meses y finalmente ha salido adelante por el empeño de la Generalitat. Cuando se presentóla corporación, la mayoría de sociedades adscritas al proyecto estaban en pérdidas.
La corporación será una sociedad limitada llamada Cartera de Participaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana y tendrá su sede social en Bancaixa. La presidencia se la alternarán las dos cajas.
La corporación, proyecto impulsado por la Generalitat tras el intento frustrado de fusionar ambas cajas, nace con un abanico de limitaciones impuestas por los dos accionistas, cuyo contenido se negociaba hasta última hora de ayer. Cualquier decisión económica que exceda los 15 millones de euros necesitará de la aprobación previa de los dos únicos socios, Bancaixa y la CAM.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002