El Juzgado de Instrucción 2 de La Vila Joiosa (Marina Baixa) suspendió ayer el juicio para determinar la responsabilidad por los 24 trabajadores de las cocinas del hospital de la localidad que sufrieron intoxicaciones en 1999. En el banquillo se sentaron el director del hospital, Miguel Barceló, y el responsable de la empresa de limpieza. El juicio se ha pospuesto a noviembre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002