La primera entrevista entre el nuevo ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, con el presidente de la Generalitat catalana, Jordi Pujol, sirvió para que éste recordara al Gobierno la extensa lista de traspasos de competencias que reclama para completar la aplicación del Estatuto de Autonomía y, por lo tanto, del modelo constitucional. Arenas dejó 'en estudio' la petición de Pujol.
Los 105 minutos de entrevista con Pujol fueron la segunda etapa de la ronda de visitas a las comunidades autónomas que Arenas inició ayer por la mañana en Santiago de Compostela, como una deferencia especial al fundador del PP y presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga. El nuevo ministro de Administraciones Públicas señaló que en los próximos días se reunirá con los jefes de los ejecutivos andaluz, madrileño, aragonés y castellano-manchego.
Las relaciones del PP con Convergència i Unió (CiU) se deslizan en los últimos meses hacia un escenario de confrontación electoral, en el que a ambas partes les conviene marcar diferencias y eso fue lo primero que hicieron tras la entrevista Pujol y Arenas, que compatibiliza el ministerio con la secretaría general de su partido.
La conversación "cordial" y "franca", dijo Arenas, ha servido para comprobar las "discrepancias" de ambas partes en su idea de España y de Cataluña. Pujol ratificó acto seguido estas palabras.
El ministro afirmó que no se transferirán competencias exclusivas del Estado y que los traspasos pendientes son "muy pocos y se pueden contar con los dedos de una mano". En conferencia de prensa, tras participar en la ejecutiva del Partido Popular de Cataluña, Arenas descartó la puesta en marcha de la administración única propugnada por CiU y precisó que los traspasos pendientes, que la Generalitat cifra en un total de 88, son muchos menos.
Esto no impidió, sin embargo, que Arenas enfatizara ante los periodistas, en oblicua alusión al PNV, que "los 25 años de participación decisiva de Cataluña en la democracia de España han sido una referencia en el pasado y seguirán siéndolo en el futuro".
Pujol aprovechó estas palabras del ministro para subrayar que la culminación de los traspasos pendientes "son la condición básica para pensar que se aplican el Estatuto de Autonomía y la Constitución".
Peticiones de Fraga
En Santiago, Arenas y Fraga pactaron algunas transferencias menores y evitaron abordar la cuestión que más tensiones ha provocado entre los Gobiernos gallego y central en los últimos meses: la representación de las autonomías en los consejos de ministros de la Unión Europea, que el presidente de la Xunta ha reivindicado con insistencia.
Arenas se limitó a expresar su "profundo respeto" por la postura de Fraga, que dijo que conoce "muy bien" a la vez que posponía el asunto para otra ocasión.
El ministro de Administraciones Públicas y el presidente gallego acordaron el traspaso de fondos destinados a sufragar los gastos de los profesores de religión en esa comunidad, de las funciones de supervisión de la Real Academia Galega y del control metrológico (vigilancia de instrumentos de medición, como los surtidores de gasolineras o los contadores eléctricos).
El presidente de la Xunta presentó además una lista de transferencias que desearía asumir antes de 2005; entre ellas la sanidad exterior, la inspección pesquera y de seguridad marítima, los servicios de meteorología o los aeropuertos de interés general.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002