Los 37 días de la huelga de hambre de la abogada Radia Nasraui no fueron en vano. Su marido, Hamma Hammami, el más célebre preso político de Túnez, fue puesto en libertad condicional ayer 'por motivos de salud', 48 horas después de que el Tribunal de Casación de Túnez rechazara un recurso interpuesto por el reo. A su salida, Hammami pidió una amnistía general.
Hammami, de 50 años, fue condenado en marzo, junto con otros dos responsables del ilegal Partido Comunista de los Obreros Tunecinos, a 38 meses de cárcel. Otro de sus correligionarios, Samir Tamallah, fue también excarcelado ayer, pero otros dos militantes de ese pequeño grupo de izquierda, tolerado hasta 1992, permanecen aún detrás de los barrotes.
Amnistía Internacional estima que en las cárceles tunecinas hay unos mil presos de conciencia, en su mayoría islamistas. A finales de agosto varios centenares de prisioneros políticos observaron una huelga de hambre de tres días con motivo del décimo aniversario del juicio, por un tribunal militar, de 265 militantes islamistas de la organización Ennahda (Renacimiento) acusados de 'conspiración'. Ciento tres de los condenados siguen aún encarcelados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002